¡Qué tal historia!

Los gatos sí que saben engañar a sus amigos contándoles historias falsas. Si el perro de verdad lo hubiera atacado, él tendría heridas muy graves en la piel. Lo único que el gato tiene son pequeños rasguños. Seguro con la que realmente se peleo fue con su esposa y él engaña que fue con un perro grandote.

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