El pobre pececito está muy asustado, porque piensa que el gato se lo va ha comer. Lo que no sabe él es que el gato solo quiere beber un poco de agua. Que imaginación del pez, como va ha pensar que la cabeza del gato va a entrar en la jaulilla de cristal.

Esta entrada se publicó , el Martes, 24 de noviembre de 2009 a las 8:00 horas y está guardada en Gatos graciosos, Peces. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada en el RSS 2.0.
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jejeje, mi gata también tenía esa manía