El dueño de una casa después de años regresa a visitarla. Él dejó un gato como guardián de la casa. Al regresar a la casa compró un pescado fresco y grande para el gato. Pero lo único malo es que él nunca se enteró de que su gato se volvió vegetariano.

Esta entrada se publicó , el Lunes, 16 de noviembre de 2009 a las 8:27 horas y está guardada en Gatos graciosos, Peces. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada en el RSS 2.0.
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