
Los peces siempre buscan lugares estratégicos para esconderse. Pero creo que esta vez no podrán ir muy lejos.

Los peces siempre buscan lugares estratégicos para esconderse. Pero creo que esta vez no podrán ir muy lejos.

Gato: Hoy día tendré un delicioso almuerzo, comeré pez a la parrilla
Pez: Creo que no tengo escapatoria, ya que la jaulilla es muy pequeña
Así como hay hombres pescadores, también hay gatos pescadores. Ellos son los mejores pescadores de su región y venden los pescados a un buen precio.

Yo pensaba que todos los gatos solo se dedicaban a casar ratones y a dormir todo el día. Pero veo que me equivoque, ya que ellos también se dedican a vender pescado en tus tiempos libres.

Algunos animales tienen que aprender los ladridos de los perros para que los gatos no los coman y los dejen tranquilos.
Los perros del vecindario han entrado a la casa de Felix, el gato. Ellos le quieren dar una paliza porque él se burla de ellos. Los perros lo han buscado por todas partes y no lo encuentran. Si supieran ellos que el gato está detrás de la pecera.

El pobre pececito está muy asustado, porque piensa que el gato se lo va ha comer. Lo que no sabe él es que el gato solo quiere beber un poco de agua. Que imaginación del pez, como va ha pensar que la cabeza del gato va a entrar en la jaulilla de cristal.

El dueño de una casa después de años regresa a visitarla. Él dejó un gato como guardián de la casa. Al regresar a la casa compró un pescado fresco y grande para el gato. Pero lo único malo es que él nunca se enteró de que su gato se volvió vegetariano.

Hola pececito ¿Quieres que te libere de esa jaula de cristal?
