Mientras nadie nos vea somos buenos amigos

La dueña de la casa odia y detesta a las ratas, por eso motivo se consiguió un gato para que se coma o espante a las ratas que quieran ingresen a la casa.

Lo que la dueña no sabe es que el gato no le gusta la carne y que él es muy sociable con las ratas.

La dueña cada vez que sale, le deja la comida servida al gatito, él comparte sus alimentos con las ratas.

Ya que hicieron un pacto, de que el gato no les haría daño y que les compartiría su comida a cambio de que ellas no hicieran averías en la cocina y de que se escondieran cada vez que vieran a las personas.

Si la dueña se llega a enterar de que el gatito trata muy bien a las ratas y no las espanta, se irá a la calle.

El minino siempre es listo y sabe que nunca lo descubrirán.

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