¿Qué pasó aquí?

Como se dice hay que saber ganar y hay que saber perder.

El gato le izo una apuesta al perro y al final salió ganando.

Ahora el perro tendrá que dormir incomodo y encogido en la cama del gato, mientras el minino dormirá cómodamente en la cama del perro.

Perdió la apuesta

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